jueves, 2 de julio de 2020

Hay una nueva estrella en el cielođź’«... ZAARđź’—



Nunca pensé que unas de las líneas más difíciles que fuese a redactar en este blog se tratara de ti, he estado acostumbrada a escribir de todo, pues es algo que me apasiona y sobre todo cuando se escribe con el corazón y por ello he decidido hacerte este pequeño homenaje y reconocimiento a ti, mi ser de luz, mi ser maravilloso, que desde que tengo uso de razón has sido extravagante, espontáneo, sincero, humilde y sobre todo de un CORAZÓN DE ORO, y sabes algo, siempre marcaste la diferencia, pero una diferencia bonita, que demostraba a simple vista que serías grande, tan grande que brillarías con luz propia, una luz que iba a iluminar todo a tu alrededor con tu presencia.

Desde el día que llegaste a este mundo, siempre tuviste algo especial, algo que indiscutiblemente iba a marcar tu vida, recuerdo que desde pequeño te inclinaste por el baile, admiraste la coquetería y galantería que había en tus tías, tíos, primas y primos más grandes y tomaste de ejemplo todo eso para dirigir tu vida; un talento único tuviste, una fascinación estupenda por las artes, el estilismo, la danza y todo aquello que involucrara los escenarios, pues ese era tu sueño, demostrar tu pasión tu entrega y sobre todo, plasmar en cada persona, lo mejor de ti, tu manera tan propia de ver la belleza, porque eso era, demostrabas al exterior el interior de las personas a través de tus manos, esas manos tan perfectas que hacían que solo tú pudieras convertir a cualquier persona en una OBRA DE ARTE.

Tenías una delicadeza estupenda, una forma tan peculiar de notar lo que otros a simple vista no veían, por ello fuiste tan esencial para muchos, por eso muchos te buscaban, porque sabían que todo tu arte lo hacías con amor, ese amor por defender lo que eras, por ser sublime, por representar tus orígenes, tu tierra, porque jamás ocultaste tus raíces, y eso es algo que diosito vio en ti, vio que eras alguien especial, pues como no verlo, eres su hijo, y quizás por eso él decidió que un día como hoy deberías estar a su lado y convertirte en un ángel bello que desde arriba ibas a asegurar que cada uno siguiéramos brillando, pero no desde tus manos, sino con nuestra propia luz...

Que difĂ­cil ha sido despedirte y decirte adiĂłs, que difĂ­cil es saber que ahora solo te verĂ© en mis sueños, que difĂ­cil será aceptar para todos los que te queremos no escuchar más nunca tu voz, ni leer tus textos ni deleitarnos con tus creaciones... La vida merecĂ­a tenerte un poco más, pero quien soy para juzgar los designios de Dios, porque sĂ© que aunque no te pueda ver, tu energĂ­a siempre estará conmigo y con cada uno de nosotros... Siempre serás mi primo bello, mi niño Ăşnico y especial, mi muñequito, mi Ken, el BEBÉ de la familia... 

Acá estarás, muy dentro de mi corazón, sin culpas, ni lamentos y mucho menos reproches, lo vivido está presente en mis recuerdos, en las anécdotas que contemos de ti y en cada fotografía tuya... Nunca te olvidaré Zady...

Eras la última letra en el abecedario, pero ahora serás el primero al lado de Dios...